{"id":1503,"date":"2017-10-03T08:12:06","date_gmt":"2017-10-03T13:12:06","guid":{"rendered":"http:\/\/metafisicacolombia.com\/web\/?p=1503"},"modified":"2018-02-06T17:18:57","modified_gmt":"2018-02-06T22:18:57","slug":"san-francisco-2","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/metafisicacolombia.com\/web\/blog\/2017\/10\/03\/san-francisco-2\/","title":{"rendered":"San Francisco"},"content":{"rendered":"<p><img decoding=\"async\" loading=\"lazy\" class=\"alignnone size-full wp-image-1504\" src=\"https:\/\/i0.wp.com\/metafisicacolombia.com\/web\/wp-content\/uploads\/2017\/10\/San-Francisco-de-As\u00eds.jpg?resize=338%2C500\" alt=\"\" width=\"338\" height=\"500\" srcset=\"https:\/\/i0.wp.com\/metafisicacolombia.com\/web\/wp-content\/uploads\/2017\/10\/San-Francisco-de-As\u00eds.jpg?w=338&amp;ssl=1 338w, https:\/\/i0.wp.com\/metafisicacolombia.com\/web\/wp-content\/uploads\/2017\/10\/San-Francisco-de-As\u00eds.jpg?resize=203%2C300&amp;ssl=1 203w\" sizes=\"(max-width: 338px) 100vw, 338px\" data-recalc-dims=\"1\" \/><\/p>\n<p>Por: El Amado Se\u00f1or Koot Hoomi (Del Libro \u201cDulzuras de Kashmir\u201d)<\/p>\n<p>Este d\u00eda (4 de Octubre), al ser dedicado a la conmemoraci\u00f3n de Francisco de Assi<span class=\"text_exposed_show\">si, las mentes, corazones y conciencia de gran parte de la humanidad reflexionan, con bondad, con reverencia y quiz\u00e1s con un poco de asombro, sobre aquella fase de Mi expresi\u00f3n de vida.<\/span><\/p>\n<div class=\"text_exposed_show\">\n<p>Debido a que esta conciencia masiva est\u00e1 dirigida hacia las experiencias de Francisco, mueve los registros ak\u00e1shicos dentro de Mi propia conciencia y cobra vigencia nuevamente la dulzura y belleza que tuve el privilegio de sentir al tocar el borde de la Conciencia Cr\u00edstica.<\/p>\n<p>En Assisi, pertenec\u00ed a una clase denominada -por la mente de los sentidos- \u201cla nobleza\u201d y, sin embargo, ese t\u00edtulo era superficial y carente de todo significado interno. Recuerdo muy bien, durante aquellos d\u00edas de alegr\u00eda y despreocupaci\u00f3n de mi juventud, c\u00f3mo a veces ejerc\u00eda presi\u00f3n sobre M\u00ed un h\u00e1lito pasajero, que conten\u00eda una esencia y un sentimiento ilusorios de otro reino, al cual, de alguna manera, sent\u00eda que una vez hab\u00eda pertenecido. A medida que esta experiencia se intensificaba, la \u201criqueza\u201d de Mi vida perd\u00eda su encanto sobre Mis sentidos, y una inquietud comenzaba a crecer dentro de M\u00ed, que me impulsaba a ir m\u00e1s y m\u00e1s hacia la bella campi\u00f1a, donde Mi Alma parec\u00eda experimentar una paz temporaria, y este anhelo y fuego indagador dentro de M\u00ed, era por el momento, apaciguado.<\/p>\n<p>A\u00fan recuerdo cuando recostado sobre el verde c\u00e9sped junto a un peque\u00f1o y claro arroyo, o\u00eda el susurro del viento en la arboleda sobre Mi cabeza, mientras que Mi alma, aunque a\u00fan encadenada al cuerpo, flotaba sobre el borde de la eternidad, yendo, yendo, yendo hacia un indescriptible e inexplicable \u201cALGO\u201d, que Yo desconoc\u00eda, pero que Mi alma, por s\u00ed misma, buscaba, sin hacer caso a la raz\u00f3n.<\/p>\n<p>Durante esos meses y a\u00f1os, cuando el cuerpo y el alma no se llevaban bien, fueron tiempos extra\u00f1os y agitados, ya que cuando el cuerpo buscaba sus placeres, el alma se angustiaba, y cuando el alma se libraba de las ataduras de la carne -con la intenci\u00f3n de realizar una b\u00fasqueda individual que la raz\u00f3n no pod\u00eda entender -el cuerpo, cual ni\u00f1o enfadado, refrenaba sus alas encadenadas, y deliberadamente pon\u00eda obst\u00e1culos ante su b\u00fasqueda ascendente. No hab\u00eda paz dentro de M\u00ed y, seg\u00fan Mi familia y amigos, no hab\u00eda paz a Mi alrededor ni en Mi compa\u00f1\u00eda, pues me encontraba entre la obediencia a estos dos factores, los cuales parec\u00edan determinados a asegurarse la supremac\u00eda sobre Mi salida y Mi retorno.<\/p>\n<p>Este d\u00eda del que hablo &#8211; cuando el cielo estaba azul y el viento no era fuerte, sino m\u00e1s bien una brisa que jugaba entre las hojas de los \u00e1rboles- el alma dentro de M\u00ed (que siempre recib\u00eda un gran \u00edmpetu en la Catedral de la Naturaleza) estaba ascendiendo y Mi yo externo, como un var\u00f3n de buen car\u00e1cter, despectivamente le permiti\u00f3 unas pocas horas de libertad. De repente, durante su vuelo entrecortado y con deslices, buscando e intentando alcanzar, vino una gran Luz, y dentro de ella estaba el perfumen, la plenitud de todo lo que Mi alma hab\u00eda estado buscando.<\/p>\n<p>Dentro de ella, tambi\u00e9n, se hallaba un hermoso Ser, cuya silueta se tornaba m\u00e1s clara a medida que el temblor de Mi coraz\u00f3n se apaciguaba y, en ese momento, vi el rostro m\u00e1s bello que Dios haya creado. Entonces, de alguna manera supe que en esa Presencia majestuosa Yo me estaba viendo a M\u00ed mismo en la forma que estaba destinado a alcanzar, y las palabras pronunciadas tantos siglos atr\u00e1s, inundaron Mi memoria: \u201cEste es mi amado hijo, con quien yo estoy muy complacido\u201d y tambi\u00e9n me di cuenta que esta visi\u00f3n resplandeciente colocada ante Mis ojos era un ejemplo del Padre para mostrar en lo que todo ser humano deber\u00eda convertirse.<\/p>\n<p>El gran Maestro Jes\u00fas (ya que era \u00c9l) no pronunci\u00f3 palabra, y sin embargo el amor que irradiaba de Su Presencia me llenaba con un coraje, una fuerza y un sentimiento de que, de la masa informe que yo era entonces, se podr\u00eda dar forma a un ser como \u00c9l. Sent\u00ed la Presencia del Padre y supe que en Jes\u00fas, el Padre nos hab\u00eda dado una gloriosa manifestaci\u00f3n de S\u00ed Mismo, con la esperanza de que pudiera traer a nuestra memoria la gloria que tuvimos con \u00c9l, en el comienzo.<\/p>\n<p>La visi\u00f3n se desvaneci\u00f3 y sent\u00ed que ya no me encontraba solo, sino que ten\u00eda un prop\u00f3sito y una memoria que se convirtieron en el impulso de Mi vida. Nunca m\u00e1s surgi\u00f3 alg\u00fan cuestionamiento, sino que todo Mi ser deb\u00eda ahora abocarse a convertirse en el Hijo. Supe que no s\u00f3lo el Padre, sino que tambi\u00e9n el amado Jes\u00fas llenaron Mi esp\u00edritu a partir de aquel momento, y que todos los milagros que se le han acreditado a \u201cFrancisco\u201d, no son sino la bendici\u00f3n de la Sant\u00edsima Trinidad, la cual, a trav\u00e9s de M\u00ed, trabaj\u00f3 para traer a la atenci\u00f3n de la humanidad, una vez m\u00e1s, el ejemplo del Hijo amado con quien el Padre estaba muy complacido.<\/p>\n<p>Quiz\u00e1s esta charla amena y sencilla les pueda dar, mis amigos, un poco de coraje y confort, y quiz\u00e1s -en un sentido m\u00e1s elevado- \u201cun prop\u00f3sito\u201d.<br \/>\n\u00a1Les ofrezco la bendici\u00f3n que se ha asociado con Mi nombre!<\/p>\n<p>Que el Se\u00f1or los bendiga y los guarde.<br \/>\nQue les muestre Su rostro y tenga misericordia de ustedes.<br \/>\nQue dirija Su semblante sobre ustedes y les d\u00e9 Paz.<br \/>\nQue el Se\u00f1or los bendiga. Am\u00e9n.<\/p>\n<\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Por: El Amado Se\u00f1or Koot Hoomi (Del Libro \u201cDulzuras de Kashmir\u201d) Este d\u00eda (4 de Octubre), al ser dedicado a la conmemoraci\u00f3n de Francisco de Assisi, las mentes, corazones y [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_jetpack_newsletter_access":"","footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"jetpack_featured_media_url":"","jetpack_sharing_enabled":true,"jetpack_shortlink":"https:\/\/wp.me\/p4NHpI-of","_links":{"self":[{"href":"https:\/\/metafisicacolombia.com\/web\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1503"}],"collection":[{"href":"https:\/\/metafisicacolombia.com\/web\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/metafisicacolombia.com\/web\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/metafisicacolombia.com\/web\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/metafisicacolombia.com\/web\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=1503"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/metafisicacolombia.com\/web\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1503\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":1505,"href":"https:\/\/metafisicacolombia.com\/web\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1503\/revisions\/1505"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/metafisicacolombia.com\/web\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=1503"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/metafisicacolombia.com\/web\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=1503"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/metafisicacolombia.com\/web\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=1503"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}